La armonía en una relación se consigue basándonos en la comunicación, conocimiento de la otra persona, y auténtica aceptación de esta, con sus defectos y virtudes, con lo que se sugiere a los varones, por ejemplo, conocer bien, el comportamiento femenino. Recuerdo el caso de una paciente, que es una mujer cultísima, de buena familia, con muchas oportunidades en la vida, profesionista y triunfante y llevaba 5 años sin pareja, por lo que su autoestima estaba hecha pedazos y creía que no era capaz de ser atractiva para absolutamente nadie. Un día conoció a un hombre que se acercó a ella diciéndole lo guapa y fantástica mujer que le parecía, y por el simple hecho de haberla cortejado, se emparejó con él. Esta era una relación destinada al fracaso, pues no tenían nada en común; era un hombre que no había terminado la preparatoria, trabajaba como asistente en un taller mecánico, vivía con sus padres y no tenía nada que ofrecerle, ni tan siquiera una charla interesante. La trataba pésimo y la convivencia era terrible, no podía salir con sus amigos o familia con él pues no se sabía comportar a la altura de su gente, en tanto que sus diferencias de educación eran obvias. Pero aun de este modo ella estaba enamorada y presta a proseguir con esta relación que creía era la única que podía tener. Lo menos que deseaba era estar de nuevo sola.

Si les preguntas su opinión sobre el Interruptor de Preselección, muchas mujeres querrán que les cuentes la clase de alucinógeno que te metes. Mas su contestación es semejante a cuando dicen cosas como: Quiero un hombre sensible, atento, sincero, que sepa entenderme, esté pendiente de mí, sea buena persona y tenga los pies en la Tierra, o afines. Si son francas, cuando charlan de esta manera están pensando con su cerebro racional, no con sus otras dos mentes. Piensan en la clase de hombre con el que les agradaría casarse y no en ese amante por el que renunciarían a sus principios y se abandonarían al sexo más salvaje. Además, frecuentemente visualizan a un hombre que ya les agrada, como a su actor favorito, y les cuelgan entonces todos esos atributos. Esto es, te hablarán de lo que esperan o bien quieren hallar en alguien por quien ya se sienten atraídas. Pero la fundamental, la de la atracción, se la saltan. Hay encuestas donde más del 20 por cien de estudiantes bisexuales y/o lésbicas tienen esta fantasía, de ser amo o bien sumiso o ama y sumisa, y estadísticas afirman que más de 65 por cien de las mujeres desearían experimentar sumisión sexual ante sus parejas o extraños.

Esa mejora se va a hacer especialmente patente en la ducha, cuando el agua caiga sobre tu cabeza

Al lado de las teorías expuestas, hay otras que, asimismo, intentan explicar qué buscamos al buscar una pareja. Una de esas teorías es la llamada teoría de las necesidades complementarias. Elaborada por Winch en 1958, esta teoría se basa sobre una idea. Esa idea es que los polos opuestos se atraen. La plasmación perfecta de esta clase de relación sería la establecida entre dominante y sumiso. Winch sostiene, además, que las personas procuramos en los otros aquellas cualidades que nos gustaría tener pero que no podemos desarrollar por nosotros mismos. La persona insegura buscará a quien tenga una sólida personalidad y una alta autoestima y la tímida procurará a la valiente. Los creen que hallaron a la persona ideal con quien compartir su vida y que están hechos el uno para el otro. Mas que diferencia cuando el hombre o bien la mujer están cansados, inconvenientes en el trabajo o bien negocio, estresados……y uno u otro ha estado luchando para proseguir adelante. Nadie puede mantenerse en las alturas. Cualquiera puede explotar y caer en la profundidad….. cuando se vive 24 horas con la persona resulta difícil proseguir actuando y sale el verdadero YO. Si eres una chica, probablemente te identifiques con esta situación: el futbol te convierte en invisible para tu pareja. Puesto que bien, ¿que te parece si dejas de serlo?. Lo mejor de un partido es el tiempo de descanso, que es más que suficiente para asombrar a tu pareja con un ameno juego sexual, el garganta profunda. Solo precisas un sillón reclinable y tu espíritu emprendedor …

¿Por qué no te cambias de trabajo?

A continuación, cada uno de ellos debe expresarle al otro lo mucho que lo aprecia y respeta, y de qué forma goza de su presencia. Puedes decir algo como siento que eres una muy importante de mi planeta. Adoro el amor que hay dentro de ti y el cariño que compartimos. Te respeto y quiero que nuestro amor se combine con el cosmos. Me ofreció su mano para incorporarme y me puse de pie. Me contempló durante unos segundos y me dijo: bien… todo está perfecto. Cogiéndome de la mano me hizo acompañarle hasta una habitación, nos seguían los hombres de negro. Comience haciendo que la mujer se acueste de espaldas al final de los pies de la cama. Haga que el hombre monte en la superior en la situación del misionero. La mujer debe empezar a moverse poquito a poco por debajo de su cabeza, los hombros y los brazos se desvanecen desde la siguiente de la cama cara el piso. La emoción de esta situación puede ser una nueva experiencia para bastantes personas y fomentar el clímax. La cronista de Norteamérica Nancy Fridey recopiló en un escrito múltiples fantasías de hombres y mujeres. En él aparecen una extensa gama de imágenes y se incluyen como usuales y frecuentes las situaciones que muestran las pre­guntas que están consignadas al principio. La utilización de un estímulo externo como un largo, una gaceta, un escrito o bien un vídeo pueden formarse en un excitante prólogo de la situación sexual, en una suerte de activador de apetitos y fantasías que acostumbra a alterar rutinas establecidas. Claro que no podemos dejar de advertir que, si su uso es impres­cindible para uno de los 2 miembros de la pareja, puede transformarse en irritante y perder su calidad agradable, co­mo en el caso concreto que plantea Cristina. En este terreno, como en tanto otros, la posibilidad de compartir es la clave, y puede ser una experiencia distinta y agradable ani­marse a relatar al compañero o bien compañera alguna segrega fantasía sexual que quizá culmine en un juego de a 2. Lo opuesto, o sea, la reiteración de una fantasía que no puede ser relatada al compañero como la que plantea Lu­ciana, puede convertirse en angustiante y hasta deterio­rar el vínculo personal y sexual.

Yo estaré encantado al sentir tu voz del otro lado de la línea

Si tienes 70 años o más, los placeres y beneficios para la salud del sexo aún pueden ser tuyos. Las investigaciones muestran que en torno a siete de cada diez parejas disfrutan del sexo en sus 70 años, y algunas hasta los 80 años. De nuevo, estar singularmente atento a su salud puede hacer toda la diferencia; cuanto mayor sea su edad, más serán sus opciones de modo de vida acumuladas que pueden determinar su potencial para gozar de la actividad sexual. En sus años dorados, la buena salud es incalculable y las resoluciones sabias pueden generar recompensas particularmente ricas por su capacidad para saborear el tesoro del placer. Este borrar lo malo, hace que nos cueste tanto dejar a nuestro abusador. Cuando intentamos dar el paso de separarnos del narcisista, olvidamos lo malo y nos quedamos con las migajas de amor que hemos recibido. Antes de considerar pasar al área del muslo de su pareja, se debe acariciar el cuello para iniciar, entonces los hombros hacia abajo hasta los brazos. En ese momento retorna a la baja de la espalda de tu pareja y después a las nalgas. Al hacer esto, haz un punto para utilizar las puntas de tus dedos en un golpe muy parecido a una pluma. Mientras que estudiaba en San Francisco, participé en un proceso de SAR (Sexual Attitude Reassessment, o Sexual Attitude Restructuring) que se traduce como reestructuración de actitudes sexuales. El SAR es un proceso vivencial orientado a un conjunto de personas para trabajar desde la experiencia, en la toma de conciencia de sus actitudes, prejuicios, valores y de cómo estos los pueden afectar a nivel personal o bien profe sional. Es una experiencia bastante poco tradicional y que en mi caso fue de inmensa utilidad. Entre los objetivos, se busca conocer diferentes formas de vivir la sexualidad, diferentes conductas, prácticas y subculturas, dejando al lado los juicios previos que se puedan tener.